Jorge Carmona: “Vamos a ser una oposición fuerte para el Ayuntamiento”
Los artistas locales crean una plataforma crítica para reinvidicar su sitio en una cultura que consideran dominada por el artificio
Julia Zafra
j.zafra(arroba)lacalledecordoba.com
Se definen como el “punto crítico” de la cultura cordobesa. Hablan de ella como una “mentira“, de “carta blanca” de las instituciones a empresas y particulares, de falta de preparación y de fragmentación. Con afirmaciones tan incendiarias como éstas, la Plataforma Creadores Invisibles de Córdoba, versión local de la original malagueña, arremete contra los responsables de la cultura cordobesa.
Jorge Carmona, es sólo una de las caras más visibles de los invisibles que son, en total, cincuenta artistas, entre los que se encuentran el resto de miembros de Los Aslándticos, Poliposeídas o En Crudo Teatro. Esta plataforma da la cara con el I Encuentro Gestión de Cultura Libre.
- ¿Por qué ese nombre? ¿Los creadores locales son invisibles a ojos de sus gobernantes?
- Somos invisibles por cuanto somos el último eslabón y los demás deciden sobre nuestro trabajo. En el caso de Los Aslándticos, cuando las instituciones nos han visto en la tele o escuchado en la radio, les ha interesado meterse en el saco. Pero llevábamos trabajando desde el 2000 y ese apoyo entonces hubiera sido más necesario. Se apuntan sin conocer y sólo a aquello que les interesa.
- Entonces, ¿esta plataforma es el resultado del ‘cabreo’ de los artistas locales?
- Sí, la idea es plantarse y decir basta ya de sandeces. Hay gente a la que le interesa dar la visión de que lo nuestro es nacionalismo cordobés cuando nos encanta que vengan artistas de fuera porque es una oportunidad para aprender. Lo que pasa es que pedimos las mismas oportunidades. Me da vergüenza que los artistas de fuera se topen con que no hay ni instalaciones ni buena gestión de espacios públicos y que se gasten millonadas en paquetes culturales como Eutopía, cuando los músicos locales vivimos una situación precaria. Queremos que valoren nuestro trabajo.
- ¿Cuáles son los males endémicos de la cultura cordobesa?
-La falta de formación de los gestores y la desinformación de los artistas y de la población en general que no saben que las partidas presupuestarias de cultura son practicamente nada, un ponerse la medalla más que otra cosa. También nos venden que Córdoba tiene muchos espacios públicos cuando nos están quitando la calle y otros no son accesibles. Los grupos de teatro locales no pueden acceder al Gran Teatro por la agenda tan apretada que tiene. Y lo mismo ocurre con el Teatro Cómico Principal, la Axerquía o el Cine Osio. La burocratización ha sido siempre un cachondeo.
- ¿Cómo váis a combatir el “mercantilismo de la cultura”?
-De momento, nos queremos centrar en la formación. Con otras jornadas que queremos hacer en junio, pretendemos que los gestores se den cuenta de cómo funcionan otras ciudades y de que ese mercantilismo del ocio es lo que nos está conduciendo a un caciquismo controlado por tres o cuatro. Nuestro Ayuntamiento tendrá que tomar partido. De lo contrario, desde Creadores Invisibles, lo vamos a denunciar constantemente y vamos a ser una oposición fuerte. Vamos a aprovechar que en este Ayuntamiento por lo menos se puede hablar y, por ahora, todas las áreas están dispuestas. Es una lástima que se muevan cuando mediáticamente funcionas.
- A pesar de esta influencia, sóis David contra Goliat. ¿No teméis al gigante?
-Creemos que tenemos posibilidades. Proponemos información y si el Ayuntamiento se niega a eso, será la chispa para hacer una campaña anti-institucional a tope. Por los encuentros que hemos mantenido hasta ahora, el Goliat se está achicando.
- También perseguís objetivos concretos para hacer frente al “festivalismo y al circo”. ¿Cuáles son?
-La creación de redes locales entre colectivos. La plataforma ya está integrada por varios y así tocamos todos los puntos y contamos con los medios técnicos y publicitarios necesarios para movernos. Queremos que el resto de la comunidad artística conozca en qué ámbitos legales se puede mover y qué puede hacer para que no la engañen.
- ¿Qué papel juega el sector privado en todo esto?
-Es fundamental. Con él hay que ser igual de tajante, lo que pasa es que lo público es lo que duele más, lo que clama al cielo y a quien hay que tirar de las orejas. Además, cuando trabajas con el sector privado, decides tú. No hay imposiciones.
- ¿Cuál ha sido vuestra experiencia con la Oficina Córdoba 2016?
-El entramado de Córdoba 2016 lo orquesta el márketing. Se vende más marca que cultura. Y que se quede aquí, poquísima. Si nos dieran la capitalidad, dejaría un legado de dinero derrochado, y se metería mano a los espacios públicos que visiblemente interese como Miraflores, cuando hay otros que se podrían acondicionar y no lo hacen. Será como la Expo o el Forum de Barcelona, todo pintado muy bonito y vistoso, para que parezca que crecemos. Pero es pan pá hoy y hambre pá mañana.
- Por contra, ¿qué es lo que más valoráis de la cultura?
-Los artistas tienen ganas de trabajar, y ante el panorama tan oscuro, se mueven porque realmente creen en sus proyectos, aunque los tengan que desarrollar fuera de Córdoba. Se pueden conseguir muchas cosas.
- Decís que con vosotros se inicia un nuevo ciclo. ¿Qué auguras?
-Para este año, entre acuerdos y desacuerdos y momentos más o menos críticos, por lo menos, comunicación.



Enviar un comentario nuevo